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miércoles, 28 de agosto de 2019


Derechos de autor 
Cada 8 días, la “prestigiosa revista Semana de Bogotá” presenta a la opinión nacional e internacional un supuesto nuevo escándalo del Ejército de los Colombianos y de sus Generales, presentados con fotografías, vídeos, documentos y supuestas declaraciones que llegan a sus manos además de las entrevistas capciosas a los servidores públicos de tan honrosa institución.

Pero, sería interesante conocer quién cuestiona a los integrantes de esa organización en el contexto de su actuar serio como periodistas y su responsabilidad social frente a lo que informan y muestran al país, y lo expreso porque: ellos cuestionaron el actuar del Ejército por la contrainteligencia “un sistema de protección interno que tienen todas las grandes organizaciones del mundo” o ¿Será que Semana y su equipo de trabajo no lo tienen? Pues claro que lo tienen, tiene cámaras de acceso, protección privada, seguridad en sus computadores, equipos de control y supervisión, piden hojas de vida, supervisan a su personal, tienen departamento de seguridad y protección a sus fuentes, además de que se cuidan mucho de que alguien no les chivee la noticia y la protegen, ¿y eso cómo se llama?

Tanto protegen a sus fuentes, que cuando ellos publican expedientes y documentos de la Procuraduría nace de inmediato la pregunta ¿a quién tienen adentro? ¿Cómo adquieren la información? ¿Sera que la Procuraduría se presta para pasarles información que debe ser parte del debido proceso y la reserva del sumario? ¿Por qué no se pronuncia primero la Procuraduría? ¿Qué pasa con el Procurador General de la Nación que permite que salga a la luz pública documentos que debe ser reservados? Esto está extraño para mí y deja mucho que pensar.

Como ciudadano no me opongo a que la justicia haga lo que tiene qué hacer, tome las medidas y las investigaciones que deba hacer para esclarecer si los generales están o no infringiendo la ley y si se les debe aplicar que se les aplique, porque de tan honrosa organización no esperamos nada diferente a la honestidad, la hidalguía y el respeto por quienes la defendemos.

Sin embargo que la revista Semana quiera aprovecharse de su condición de medio de comunicación privado, de su derecho a proteger sus fuentes y de expresarse como se lo permite la ley para adelantarse antes de que termine un proceso judicial y se compruebe la infracción a la ley por los militares, allí no estamos de acuerdo, parecería que se busca desprestigiar, ridiculizar, burlarse y pisotear a los integrantes de esas instituciones antes que informar hechos que fueron comprobados y verificados por los entes de control.

Para los buenos analistas estos comentarios podrían estar sin sentido, toda vez que saben que esta revista está conectada con el Santismo, que tiene columnistas que demuestran su odio y desprecio por la institución y de paso que no son un medio totalmente imparcial al momento de referirse a los militares, especialmente con el Ejército, lógicamente saben que esta Institución es un pilar de la democracia y es liderada por el Presidente de la República, buen mecanismo para bombardear al Ejecutivo.

Por mi parte, bien revista Semana por querer informarnos, pero mal en su desdibujada estrategia de ridiculizar con caricatura de primera página al Comandante de una Organización prestigiosa con un título “el General en su laberinto” donde ese laberinto lo construyen los medios que buscan más que servir, destruir.

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr” (Soy Ciudadano)



martes, 16 de julio de 2019


En estos tiempos donde algunos medios de comunicación difunden noticias sin medir las consecuencias, autoridades aprovechan para sacar a la luz pública lo que debería ser parte de un debido proceso, la izquierda acompañada de las guerrillas y fuerzas bastantes oscuras buscan debilitar al Ejército Nacional. Yo lo apoyo por lo siguiente:

Aunque fue el hecho histórico del 20 de julio el que marcó  al país, con la firma del Acta de Independencia el 23 de julio de 1810 fue la fecha exacta cuando se creó la primera Fuerza al servicio de la República a la que hoy denominamos Ejército.

Esa misma que hoy tiene por misión, conducir operaciones militares orientadas a defender la soberanía, la independencia y la integridad territorial y proteger a la población civil y los recursos privados y estatales para contribuir a generar un ambiente de paz, seguridad y desarrollo, que garantice el orden constitucional de la nación.

La misma que ha evolucionado tanto a través del tiempo que tiene una organización arraigada en el territorio con 13 Divisiones, 50 Brigadas entre ellas 26 territoriales, 3 Fuerzas de Tarea, 6 Comandos Operativos y 371 Batallones desplegados a lo largo y ancho del país.

Esa misma Fuerza que me hace sentir orgulloso porque de esos 200 años, yo tuve la fortuna de vivir 30 dentro de ella, comprenderla y saber que son más sus fortalezas que sus debilidades, esa misma que tiene como pilares, hacer grande a Colombia, vocación de servicio, respeto a los Derechos Humanos, lucha frontal contra la ilegalidad, fortalecimiento del liderazgo regional basados en el emprendimiento y la equidad.

Un Ejército que mantiene una presencia internacional en 57 embajadas y convenios de cooperación internacional de exportación de capacitación, proyección OTAN, desminados y diplomacia entre otros con 24 países como son Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, China, Corea, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Egipto, España, Francia, Guatemala, Honduras, Israel, Italia, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Reino Unido, Rusia y Turquía.

Los colombianos debemos sentirnos orgullosos de saber que hoy contamos con 9.517 oficiales, 31.775 Suboficiales, 111.569 Soldados, 6.185 alumnos en formación en la ESMIC, EMSUB, ESPRO y 5.549 Civiles, que nos dan un gran total de 164.595 hombres y mujeres que todos los días demuestran con sus actos la grandeza de ser soldados, he aquí la razón por la cual los actos de dos o tres nunca puede ser un referente para una organización tan honorable.

Para muchos es fácil criticar esta Organizacion, pero muy pocos se detienen a observar, respetar y apoyar a los 7.511 afectados por artefactos explosivos entre 2003 y 2019 y mucho menos hacer una oración por los 1.628 asesinados y ni qué decir del mínimo acompañamiento a los 5.883 heridos, que en cumplimiento de una visión institucional, buscaron conducir operaciones autónomas, conjuntas, coordinadas y combinadas en forma simultánea en dos teatros de operaciones, uno externo y otro interno.

Por lo anterior y por todas las actividades que conozco como por ejemplo 107 jornadas de apoyo al desarrollo, 923 jornadas ambientales, 76 articulaciones institucionales, 1.806 actividades de perifoneo, 2.828 donaciones, 612 reuniones interinstitucionales, 13 ruedas de negocios, 301 funciones del circo entre muchos otros, bajo un compromiso institucional con la sociedad colombiana, es que de mi parte tienen todo mi apoyo y respaldo por ser un excelente Ejército Bicentenario.

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr” (soy ciudadano)

sábado, 25 de mayo de 2019


Derechos de Autor 
Respetar las instrucciones y medidas adoptadas del Presidente Iván Duque al nombrar la Comisión de la Excelencia Militar, es lo que corresponde al Ejército Nacional, una institución históricamente respetuosa de la Constitución y la ley.

Sin embargo, esta positiva medida gubernamental debe permitir que se coloque bajo la teoría del pensamiento crítico positivo o negativo en la cual cada uno de los lectores podrá darle la comprensión e interpretación que considere.

Esta Comisión de juristas altamente capacitados y con experiencia a lo largo de su vida en el orden constitucional y de los Derechos Humanos no requiere ninguna discusión aparentemente, pero colocarlos a analizar una fuerza militar del talante de la colombiana luego que un periodista mal intencionado pone a un país a dudar de su Ejército con términos inapropiados “letalidad” me parece que pone en jaque a esa institución.

Lógicamente con el agravante de poner en tela de juicio el actuar nada menos que de un General de la República que lleva 6 meses de Comandante y por ende a todos sus mandos, oficiales, suboficiales y soldados que mal contados suman casi 250 mil uniformados distribuidos a lo largo y ancho del territorio y fuera de él.

Nombrar una comisión y hacerlo tan público es casi que afirmar que el Presidente puede tener dudas de la institución que comanda, que no la conoce y necesita un tercer validador sobre su doctrina o comportamiento de algo que debería saber y respaldar casi que a ciegas, esta acción podría llevar a pensar que sí, realmente las FARC siguen buscando en la guerra jurídica deslegitimar una institución seria.

Casey se reúne con las FARC en Colombia “según sus propias fotos”, supuestos militares activos o retirados viajan a Estados Unidos a decir que se puede regresar a los mal llamados falsos positivos y entregaron documentos supuestamente letales, el NYT se presta para publicar la noticia en el mundo desprestigiando el sano proceso de tranquilidad del país y se supone que detrás de todo está un tal Vivanco de HRW ONG que se considera con autoridad para juzgar, decir y hasta amenazar.

Y ante tales atropellos para aumentar la transparencia de la institución se nombra un trío de juristas que estoy seguro no encontraran más que una mala interpretación (ojalá publique el informe en el NYT) de personas que no son ni siquiera colombianos o saben de la doctrina militar y del arte castrense, todo ad portas del posible ascenso del General Nicasio Martínez.

Lo cierto es que muchos buscan hacerle Jaque y también Mate al Ejército de Colombia deseando a toda costa verlos acabados, arrodillados, disminuidos y casi que desaparecidos como ya sucedió en otros países luego de un proceso supuestamente de paz, he aquí la razón donde no se debe tragar entero y poner a funcionar el pensamiento crítico y la reacción oportuna para que en el futuro las FARC y todos sus semejantes no sean las víctimas y las Fuerzas Militares los victimarios.

Señor Presidente, muy buena su medida de protección al Ejército pero mucho cuidado con hacerle el juego al enemigo oculto dentro de la estrategia de la Guerra y Paz, del Jaque y el Mate que puede no buscar la cabeza del Ejército sino la del Gobierno Nacional.

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr” (soy ciudadano)

domingo, 5 de mayo de 2019


Derechos de Autor
Es posible que, cuando muchos cineastas vean la película piensen que todo es una película, es posible que duden si lo que se muestra allí es real, llegarán incluso a pensar que la muerte de Tabares no fue cierta y que el Ejército mostró una estrategia sicológica para hacerse la víctima, es posible que nadie crea que la guerrilla asesinaba y emboscaba a los soldados de esa manera y los más incrédulos dirán que nunca hubo secuestrados y mucho menos que así era la relación guerrilla y narcotráfico.

Pero al ver la película desde el principio hasta el final pude observar que absolutamente todo estaba representado en ella, los sentimientos de hombres que ingresaron con la convicción de amar y defender a un país, los mismos sentimientos de muchas mujeres que amaron a esos militares que murieron a causa del conflicto y el sentir de las familias que acompañaron desde la distancia a sus secuestrados, eso sin olvidar la frustración de muchos sueños terminados.

La rudeza de la experiencia se unió con la valentía y la inocencia del principiante en el campo del combate para enfrentar una violencia despiadada que lesiono la historia del país dejando huellas penetrantes en todo el territorio.

El entrenamiento mostrado, la disciplina permanente, el respeto como bandera pero el humanismo y la conciencia por los derechos humanos quedaron más que demostrados en las dos horas de la película; una bandera por Tabares es la representación de las miles que tienen las familias colombianas en sus manos para recordar a sus héroes, a sus hijos y familiares que yacen con honor en el seno de la victoria.

Nada de exagerado tuvo la demostración de los morteros improvisados, del uso de cilindros bombas y de la utilización de trampas manipuladas por colombianos que se convirtieron en guerrilleros bajo falsos ideales que en la realidad del país se llaman FARC, ELN, EPL quienes escalaron en las narcoguerrillas en las montañas de Colombia.

El fuego y movimiento, el apoyo helicoportado, las coordinaciones de comunicaciones, el trato humillante a los secuestrados, la muerte en combate y el temor que se vive entre la vida y la muerte entre las ráfagas de fuego además de la inmensa cantidad de hombres minusválidos fueron entre otras lo que generó siempre el amor hacia el pueblo en medio de la guerra.

Felicitaciones a los patrocinadores, felicitaciones a los actores, felicitaciones a quienes hicieron posible tan maravillosa película colombiana que ilustra con imágenes la realidad sentida de un puñado de hombres que portaron el uniforme del Ejército Nacional para defender la democracia y convertirse hoy en nuestros héroes de siempre.

Si alguien pone en duda lo que vio y verá en la película, fue porque nunca estuvo allí y jamás sintió lo que vivieron sus soldados, honor y gloria al Ejército Bicentenario.

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr” (soy ciudadano)

lunes, 7 de agosto de 2017


Desde mi ingreso al Ejército de los Colombianos (si, de los Colombianos) porque son ustedes los que con sus impuestos, recursos naturales y esfuerzo diario, hacen posible desde 1819 cuando con pertrechos apoyaron la campaña libertadora, y hasta hoy permitiéndole a los hombres y mujeres seguir luchando por el bienestar, seguridad y tranquilidad de esta amada patria llamada COLOMBIA.

30 años dentro de las filas de esta gloriosa organización, me permitió conocer la grandeza del pueblo, la riqueza natural que poseemos, la historia que la acompaña, su cultura, su esplendorosa topografía, sus dos océanos, su variada gastronomía y un sin número de personas que con sus sonrisas siempre me tendieron la mano con alegría.

Es por ello que cuando porté los tres estilos de camuflado y las armas legitimas de esta república por designio del señor y por inspiración propia, pude apreciar de manera directa todo aquello que aquejaba a nuestro país, todo lo que le ocasionó mal trato, violencia y desolación, donde se demostró que verdaderamente hay gente que no quiere a su patria y que aún no sabe lo que significa sentirse Colombiano y menos el honor de ser soldado.

Hoy luego de 30 años de haber hecho parte de tan noble organización, quiero rendir tributo a todos esos sencillos ciudadanos que ingresan a ser soldados en todas sus categorías, a los civiles que trabajan para permitir el funcionamiento de la organización, a los señores suboficiales que ingresan para cumplir un papel fundamental en la jerarquía y a los oficiales que siempre buscan liderar con inteligencia la organización militar más antigua del país.

Dedico este párrafo a todos los hombres y mujeres que murieron durante mis 30 años en la institución, de norte a sur y de oriente a occidente, a ellos mi saludo con la mano derecha en mi frente, a ellos una plegaria de alabanza, a ellos mi rodilla en tierra y un minuto de silencio para que sus almas descansen en paz en la gloria del señor.

A mis amigos y compañeros de la Reserva Activa, mis sinceras felicitaciones por que ustedes escribieron años y años de historia militar, que solo los estudiosos podrán entender algún día cuando se escriba la verdad del sacrificio y aporte a esta hermosa nación. Hoy queda latente el juramento a la bandera de no abandonarla jamás, ya no será con las armas pero si con la conciencia ciudadana y la responsabilidad política y social.

Compatriotas de Colombia, mil y mil gracias porque sin ustedes jamás hombres como yo podríamos hoy gritar con libertad VIVA COLOMBIA, VIVA EL GLORIOSO EJÉRCITO DE LOS COLOMBIANOS.


“El camino puede ser difícil pero con tu ayuda lo podemos lograr”

martes, 13 de junio de 2017


Tolemaida 2014
Que fácil es criticar, opinar o menospreciar un programa de televisión, por estos días muchos comentarios positivos y negativos ha generado el reality de RCN sobre los soldados uno punto cero, donde un puñado de personalidades fueron seleccionados para vivir en menor escala lo que significa ser un soldado, pero lo más importante es saber que allí, está representado el entrenamiento donde miles de hombres y ahora mujeres, con dedicación se han preparado para hacer parte del Glorioso Ejército Nacional de los Colombianos.

Qué ocasión tan propicia para mostrarle a toda Colombia, como se capacita un soldado, desde el amanecer hasta el anochecer, trotando, pasando obstáculos, saltando de las torres, generando gritos de “LEALTAD, VALOR, SACRIFICIO, tres palabras que yo llevo ante mí, soy soldado de Colombia y me llama el servicio”, por lo menos ese grupo de hombres y mujeres que participan podrán contar ante los ojos del mundo que se atrevieron a vivir una experiencia que más de la mitad del país desconoce.

Siempre se ha dicho que el entrenamiento debe ser tan grande que la guerra sea un descanso, y así lo han vivido nuestros soldados de tierra en cincuenta años de conflicto interno, cincuenta años de entrega y dedicación constante que nos debe generar inmensas alegrías e historias de honor que fueron vividas por quienes portaron las tres clases de camuflados para garantizar la seguridad y la defensa de norte a sur y de oriente a occidente.

Soldados 1.0, solo es una pequeña muestra de las vivencias por las que pasan los jóvenes que ingresan a esa institución castrense donde el carácter, la nobleza, la bizarría, la constancia y la paciencia se forman con un enorme manto de disciplina, donde se aprende de verdad a amar al territorio, respetar al gobierno y jurar ante una bandera ofrendar la vida por el noble pueblo.

No sé de quién fue la idea para que RCN hoy este proyectando este programa a sus televidentes, pero lo que sí sé, es que los programas serian infinitos si hubiesen guardado los grandes momentos históricos que se vivieron durante estos largos años destinados para el beneficio común de una trilogía que llamamos Estado, ojala  jamás seamos comparados en las mismas cámaras por aquellos que mancharon con sangre el destino de las últimas generaciones, pero si, que se exalte todo lo bueno de aquellos que cantaron alguna vez, Gloria, Gloria al soldado.

“El camino puede ser difícil pero con tu ayuda lo podemos lograr”

En agradecimiento

Virgen de la Milgrosa -
Cerro El Cundí
(Santa Marta - Colombia)

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