viernes, 14 de agosto de 2026


Muchachos, se acabó el año”, decía el padre jesuita Francisco Rengifo, Brigadier General honorario más conocido como pachito, que en paz descanse, el primer día de llegada nuevamente a las instalaciones de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, como argumento para hacernos ver que el tiempo pasaría muy rápido y cuando menos esperáramos ya estaríamos otra vez saliendo. 40 años después, considero que esa teoría él; la tenía muy clara, pero nosotros no.

Tres años de academia parecían lejos el primer día, después tres de subteniente, luego cuatro de teniente, cinco de capitán, cinco de mayor, cinco de teniente coronel y cinco de coronel y luego lo que el tiempo permitiría como general, el último en salir logró 38 años en la institución. (23 de enero 1986 – 23 de enero 2026).

Esos 609 alumnos que ingresaron por el arco del triunfo de la ESMIC no imaginaron que enfrentarían al momento de graduarse, hasta con sus vidas hechos y situaciones significativas para el país, que entre otras fueron:

Carteles de las drogas en Medellín y Cali, bombas, toma de poblaciones, retenes ilegales, secuestros masivos en las vías principales de la ciudad, voladuras de oleoductos y torres de energía, boleteo y minas quiebra patas, además de los intensos combates con los grupos armados ilegales.

Esos mismos muchachos que se volvieron hombres y militares de corazón, con su trabajo, dedicación y esfuerzo, lograron ser parte de los siguientes cambios.  

Operacional, fueron parte de la creación y activación de los batallones de contraguerrillas, las brigadas móviles y las fuerzas de despliegue rápido, brigadas contra el narcotráfico, unidades de desminado, brigada de aviación, brigada de comunicaciones, acción psicológica y derechos humanos. 

Estratégica, integrantes de los comandos conjuntos y las fuerzas de tarea conjunta.

Organizacional, fundadores de las armas de comunicaciones, inteligencia y aviación.

Diplomática e internacional, alumnos invitados en otros países, integrantes de los cuerpos diplomáticos y líderes de acciones humanitarias internacionales. 

Política, alcaldes militares y actualmente el Ministro de Defensa.

Socialmente, protagonistas de acciones de apoyo a la comunidad de gran relevancia dentro del territorio, especialmente en el sur del país.

Pasaron 14.600 días desde el día uno, donde 350.400 horas construyeron un legado para la historia de Colombia que jamás será escrito nuevamente.

Fueron esos muchachos los que salieron de sus casas con el sueño enorme de ser oficiales del Ejército Nacional de Colombia, los mismos que hoy son abuelos, padres de familia, veteranos, reservistas o ciudadanos en otros países; ellos, sin lugar a dudas, llevan marcado en su alma como máximo galardón el valioso honor del deber cumplido al mejor estilo de las palabras del General Farouk Yanine Díaz, que en medio de sus emociones decía: “Es ese maldito orgullo de ser militar”.

Las sonrisas e ilusiones de los primeros días en muchas ocasiones se volvieron llanto, enojos, frustraciones, preocupaciones, satisfacciones y también desilusiones, nadie dijo que el camino iniciado en enero de 1986 sería fácil y perfecto, la realidad vivida sería coherente con la multiculturalidad que encontrarían en el Estado colombiano.

Cincuenta de ellos ya fallecieron y los demás, al retirarse por diversas causas, encontraron nuevos caminos de éxitos para su vida, haciéndole una reingeniería a sus propósitos de vida bajo el silencio de sus hogares, enfrentado su nueva condición social; amigos o enemigos, cercanos o lejanos, bromistas o amargados, inteligentes o prudentes, sanos o enfermos, luego de los cuarenta años compartidos, todos fuimos bautizados bajo el nombre Curso Cuatro Ciento Cincuenta Años de la Fundación de Santafé de Bogotá, Feliz aniversario.  

Algunos mensajes de aquellos hombres que, al igual que tú, ingresaron ese 23 de enero del año 1986 y fueron dirigidos por los capitanes Homero Herrera Leal Compañía Girardot; Luis Enrique Martínez Morales Compañía Santander y Diego Mejía Cifuentes Compañía Ricaurte.

Integrantes Compañía Girardot año 1986.

Panamá.

Mayor. Luis Ángel Banguero.

“Cuarenta años después, los recuerdos de aquel ingreso a la Escuela Militar siguen latiendo con fuerza: voces jóvenes, botas brillantes y corazones rebosantes de amor por Colombia. Hoy celebramos no solo la vocación mística e inigualable que nos unió, sino también el valor, la abnegación y la constancia que nos hicieron cadetes y luego hombres de servicio. La nostalgia se viste de fiesta, porque cada marcha, cada guardia y cada madrugada compartida se transformaron en una hermandad indestructible. Y cómo olvidar el orgullo de haber pertenecido a la legendaria Compañía Girardot, la más elegante de la época —tan elegante, que hasta los botones parecían desfilar con porte propio. Entre risas y memorias, celebramos que cuarenta años no borran la esencia: seguimos siendo cadetes de corazón, con la patria tatuada en el alma y la alegría intacta de haber vivido esa aventura irrepetible”.

Boyacá.

Mayor. Hugo Daniel Córdoba Lozada.

“Llegamos con el corazón y el alma dispuesta a ofrendar la vida por la patria. Hoy en la madurez de la vida nos hemos dado cuenta que esa vocación y entrega permanecen intactas. Muy probablemente las fuerzas hayan diezmado con el paso del tiempo Pero la convicción con la que revestimos el sagrado uniforme de soldado de Colombia la sellamos bajo el juramento de bandera el 1 de junio de 1986 el cual estamos dispuestos a cumplir. Ya sea en ésta dimensión o en las que resten por descubrir”.

Ibagué.

Teniente. Henry Castilla Prieto.

 

“Hace cuarenta años cruzamos las puertas de la Escuela Militar de Cadetes “General José María Córdova” llevando más sueños que certezas, dispuestos a convertirnos en oficiales del Ejército de Colombia. Éramos jóvenes que apenas comenzábamos a comprender que el uniforme no era un privilegio, sino una exigencia de carácter, sacrificio, disciplina, honor y servicio. Cuatro décadas después, entendemos que aquella decisión no solo determinó una profesión, pues marcó para siempre nuestra manera de enfrentar la vida. El tiempo nos llevó por caminos distintos, nos dio victorias, derrotas, ausencias y profundas enseñanzas, pero jamás pudo borrar la huella de aquellos primeros días de cadetes. Hoy no celebramos simplemente cuarenta años transcurridos; celebramos haber permanecido unidos por una historia, unos principios y una hermandad que sobrevivió al tiempo. Porque hay momentos que pertenecen al pasado, pero existen decisiones que nos acompañan hasta el último día de nuestra vida”.

 

Bogotá

Coronel. Rafael Ávila Salas.

 

“Jóvenes valientes que emulaban a nuestro prócer: “Atanasio Girardot” su distintivo era el azul del cielo que DIOS nos regaló, ingresamos para surcar y defender la Patria en su legitimidad y legalidad, propia de la nobleza del oficial servidor de Colombia, eso con la ilusión de una estrella, una barra y un sol; recibieron la Daga símbolo de ciudadano ejemplar y cumplido caballero, pasaban por las aulas del Alma Mater que llevamos en el corazón y que nos vio nacer a la ciencia militar y al arte de la guerra, con juicio y dedicación, aprendiendo de la mística que nos dejaron por herencia nuestros mayores, con materias de academia y las propias del terreno, todo eso para ir cumpliendo con la disciplina exigente de la carrera de Las Armas regalo para la razón y la Fe que nos dio el creador”.

 

Estados Unidos

Teniente. Edgar Caita Ayure.

 

“Hace 40 años un grupo seleccionado de jóvenes decidieron vivir una experiencia que muy pocos son merecedores, integrar el glorioso Ejército de Colombia. Entrenamiento fuerte, estudio militar y académico construyeron en este grupo de jóvenes: constancia, disciplina y amor por la patria. En este camino de 40 años muchas han sido las experiencias tanto militares como personales, unos han avanzado dentro de los diferentes grados pero otros también  han ido abandonado esta exigente carrera para caminar por otras opciones de vida. Pero a todos estos hombres los caracteriza algo en la vida, su fuerza interior, su disciplina, su espíritu de compañerismo pero sobre todo su amor por Colombia. Sintámonos orgullosos de llevar en el corazón el amarillo, azul y rojo, pero sobretodo conservemos ese espíritu de hermandad, abrazando la verdad, la justicia y el amor por nuestros hermanos colombianos que dependen de la fortaleza de un militar”.

 

España

Teniente Cesar Castaño Saavedra

 

“Somos un grupo de jóvenes de diferentes lugares de un mismo país q compartimos las diferentes formas de hablar, costumbres, comidas y maneras de vivir. Aunque existen esas diferencias, aprendimos a aceptarnos y respetarnos aprendiendo unos de otros enriqueciendo nuestra amistad formando una gran familia”.

 

Salvador.

Coronel Juan Carlos Bermúdez Torres.

 

“Nosotros como alumnos de Primero Militar de la promoción incorporada en 1986 sí que teníamos bien claro y estábamos muy seguros de ingresar a ese gran desafío de ser Oficiales del Ejército en pleno alboroto nacional, recién acabábamos de vivir y presenciar, algunos en primer plano y como protagonistas de un ataque terrorista sin precedentes en la historia nacional como el holocausto del Palacio de Justicia y tan solo unos pocos días después un desastre nacional de cifras catastróficas como la desaparición literal del Municipio de  Armero Tolima...  cualquier ser humano medio tranquilo y sin ganas de comprometerse en nada pensaría en cualquier otra cosa muy diferente o menos relevante antes que asumir semejante reto de incorporarse, pero la "vocación y la convicción" ya nos tenía marcados y escogidos para ser esa gran estirpe heroica y patriótica descendiente de  nuestros héroes de la campaña libertadora y también ya estábamos tatuados en los renglones de nuestra historia nacional nada más y nada menos que para  reescribirla como Oficiales del Ejército Nacional de Colombia...hoy x hoy estamos seguros q nuestra promoción militar  no ha pasado desapercibida en las grandes hazañas, heroicas, de trascendencia táctica y estratégica de nuestra reciente historia colombiana.

Honor y gloria para el curso 450 años de la fundación de la ciudad de Santa fe de Bogotá”  

 

Integrantes Compañía Santander año 1986.

Bogotá.

My. José Henry Martinez Campos.

 

“En el marco de la conmemoración de los 40 años del Curso 450 años de la Fundación de Santafé de Bogotá, exalto con profundo orgullo los lazos de amistad, compañerismo, hermandad, cooperación y solidaridad que nos ha distinguido durante estos 40 años y que se ha fortalecido a lo largo del tiempo entre quienes hicimos parte de este glorioso Ejercito de Colombia. Esta fecha representa no solo el recuerdo de una etapa de nuestras vidas, sino también la oportunidad de reconocer los valores compartidos, las vivencias construidas y el espíritu de unión que permanece vigente en cada uno de nosotros. Que esta celebración sea motivo para renovar los vínculos de afecto, gratitud y lealtad que nos unen, manteniendo vivo el legado de camaradería que distingue a este curso”.

 

Bogotá

Coronel. José Antonio Hernández Capacho.

 

Pequeña parte del Brindis a nuestros Queridos amigos del Curso 450 años de la Fundación de Santa Fe de Bogotá y sus queridas familias.

 

“Hoy no venimos a pedir,

Señor, solo venimos a agradecer:

Cada paso, cada lucha, cada misión cumplida y cada sueño alcanzado, que nos acerca cada día más a Ti.

 

Hemos pensado qué más pedirte… y no hemos encontrado nada que nos haga falta.

 

Gracias por los amigos aquí reunidos, por sus risas, su lealtad y su presencia; por levantarnos cada mañana llenos de sueños, ilusión y esperanza, y por permitirnos caminar en esta vida con el corazón de gladiadores enamorados.

 

Levantemos la copa:

Por la vida, por estos 40 años de hermandad y servicio, por los sueños cumplidos, por la amistad que nos honra, por quienes están, por quienes no pudieron venir, por quienes ya partieron, y por Dios, que nunca falla”.

 

¡Salud, queridos Hermanos!

 

Estados Unidos.

Capitán Policía USA y St. Colombia Lucas Ojeda Pérez.

 

“Solo sé que el liderazgo que hoy profesa mi vida. Tiene un grano de cada uno de mis cursos, compañeros y hermanos de mi formación militar...Dios los bendiga por siempre 450.".

 

Cali

Teniente Hugo Guzmán Castillo.

 

“Han pasado 40 años, desde una fría mañana de enero de 1.986, en el cual un puñado de jóvenes, muchos de ellos adolescentes imberbes, otros niños de 18 o 19 años con cedula recién estrenada, atravesaron con timidez, sueños e incertidumbre, la guardia legendaria de la Escuela Militar de Cadetes, General José María Córdova, con la expectativa de formarse militarmente y lograr convertirse en Oficiales del Ejército de Colombia......cuatro décadas después, ya las canas adornan los cabellos, se construyeron familias, hijos e incluso nietos....viejos soldados que añoran incontables anécdotas, experiencias, historias...algunas de ellas llenas de heroísmo, tristeza, dolor, alegría....pero todas fruto del patriotismo y el amor por Colombia”.

 

Bogotá

Mayor Cesar Enrique Goodig Hernández

 

“Es de grata recordación unas anécdotas de mi escuadra del primer pelotón de la compañía Santander año 86, pues era frecuente que tuviéramos siempre dos o tres cadetes sin salida porque llegábamos de último a las vueltas a José María Córdoba o algo pasaba y éramos los que poníamos los centinelas los fines de semana.... vaya que tiempos, nos hemos reído en nuestros encuentros ocasionales con algunos integrantes de la escuadra Aurora, en la que terminamos algunos sacrificados por culpa de los otros”.

Integrantes Compañía Ricaurte año 1986.

Cali.

Mayor General Álvaro Pérez Duran.

 

“Hace 40 años llegamos a la Escuela Militar siendo apenas unos jóvenes llenos de sueños, ilusiones y vocación, sin imaginar cuánto nos exigiría el camino que habíamos escogido.                                                                      

 

Desde entonces entregamos buena parte de nuestras vidas al servicio de Colombia: dejamos familias esperando, vivimos largas ausencias, afrontamos riesgos, sacrificios, pérdidas y momentos difíciles, pero también tuvimos el privilegio de servir con honor y de compartir una hermandad que solo quienes han vestido el uniforme pueden comprender plenamente.                                                                                                                      

 

Hoy, después de décadas de entrega a la Patria y ya como militares retirados, seguimos unidos por los mismos valores, los recuerdos y el compromiso de continuar sirviendo desde nuestras familias, nuestras profesiones y cada espacio donde podamos aportar al país. *El uniforme dejó de ser parte de nuestra vida diaria, pero nunca dejó de estar en el alma; porque un soldado puede pasar al retiro, pero jamás se retira de su vocación de servicio, de su amor por Colombia ni de la lealtad a sus compañeros”.

 

Leticia

Teniente Leonardo Vargas Sánchez.

 

“Pertenecer al Curso 450 Años de la Fundación de Santa Fé de Bogotá y recordar 40 años de historia desde aquel 23 de enero de 1986 cuando ingresamos por la Guardia de nuestra Alma Mater, es motivo de regocijo y nostalgia a la vez. Cada uno de nosotros, tengo la plena certeza,  dio lo mejor de sí  en cada grado y en cada misión por cumplir con nuestro deber; y a quienes ofrendaron su vida, nuestro recuerdo perenne por su ejemplo y gallardía”.

 

Barranquilla.

Teniente Coronel William Roberto del valle.

 

“Al finalizar el año 1985, 2 grandes eventos enlutaron La Patria, la Toma terrorista al Palacio de Justicia y la Tragedia de Armero. En el orden público, los grupos terroristas se habían organizado en una estructura llamada Batallón América y seguían los lineamientos de la 7ª. Conferencia de las FARC (1982), el “Plan Estratégico para la toma del Poder”, El Ejército estaba en la implementación de los famosos Batallones de Contraguerrillas con la figura recién creada de los soldados voluntarios.  600 jóvenes imberbes, entre más de dos mil, tuvimos el honor y el orgullo de  ser admitidos en la gloriosa Escuela Militar de Cadetes; llenos de expectativas, miedos, ansiedad pero con un solo factor común: ERA VOCACIÓN, NUNCA UNA OPCIÓN LABORAL, si volviera a nacer, volvería a ser oficial del Ejército. “Todos dimos algo, algunos dieron todo”.

 

Bogotá.

Coronel. Andrés Plazas Rodríguez. 

 

Quiero enviar un saludo muy especial para todos nosotros,  los compañeros del curso 450 años de la fundación de Bogotá al conmemorar los 40 años de haber ingresado a nuestra amada Institución,  quiero hacer un reconocimiento especial a todos las personas que hicieron posible  lograr este sueño,  a nuestros padres, hermanos, acudientes y seres queridos que creyeron en nosotros  y que nos dejaron aquel 23 de enero de 1986 en el Arco de nuestra Escuela Militar de Cadetes.

Infinito y eterno agradecimiento.  


 Bogotá

Teniente Coronel Juan Ricardo Sánchez Hurtado.

 

“Después de cuarenta años de camino recorrido, comprendemos que el más grande regalo que nos dejó la vida militar no fueron los ascensos, los cargos o las condecoraciones, sino las amistades verdaderas que nacieron bajo un mismo uniforme. Desde aquellos días en que cruzamos la guardia de nuestra Escuela Militar siendo apenas jóvenes llenos de ilusiones, aprendimos que la confianza es uno de los valores más sagrados que puede existir entre compañeros.

La vida militar nos enseñó a apoyarnos en la alegría, pero también en la incertidumbre y el sacrificio. Entendimos que servir no era solo una responsabilidad con la patria, sino también con quienes marchaban a nuestro lado compartiendo los mismos retos y esperanzas. Con los años, cada uno siguió su propio destino, formó una familia y enfrentó distintas batallas, pero nunca desapareció el vínculo que nació en aquellos años de formación. Hoy sentimos un profundo orgullo al saber que seguimos rodeados de amigos leales y sinceros, hombres en quienes confiamos plenamente por la calidad de sus principios y la nobleza de su corazón. La verdadera grandeza de nuestra Promoción 450 no solo está en los servicios prestados a Colombia, sino en la hermandad que construimos y que el tiempo no logró borrar.

 

Han pasado los años y la vida ha transformado muchas cosas, pero permanecen intactos los afectos sembrados en el honor, la lealtad y la confianza. Al mirar atrás con gratitud, entendemos que el mayor privilegio de estos cuarenta años ha sido encontrar hermanos de vida que siguen presentes en cada recuerdo, en cada encuentro y en cada paso de nuestro camino. Porque los mejores amigos que nos regaló la vida llegaron vestidos de Cadetes y permanecerán para siempre en nuestro corazón”.


Mayor General (QEPD)

Javier Alberto Ayala Amaya.

Palabras tomadas del artículo “El Milagro más grande del  mundo” pagina 73 anuario del curso 450 año 1988.

 

“No puedes ordenar el éxito, sólo merecerlo.

 

Ahora camina erguido, nada ha cambiado a tu alrededor, sólo tú, el milagro más grande del mundo, Dios jamás ha perdido la fe en ti.

 

Se elegir, utiliza ese don de elección que posees, utilízalo sabiamente y elige amar en lugar de odiar, reír en lugar de llorar, crear en lugar de destruir, perseverar en lugar de renunciar, alabar en lugar de criticar, curar en lugar de herir, dar en lugar de robar, actuar en lugar de aplazar, crecer en lugar de consumirte, bendecir en lugar de blasfemar, y aprender a vivir en lugar de morir.

 

Eres algo más que un ser humano, eres digno y capaz de realizar maravillas, no ocultes tu talento, has nacido de tu muerte viviente.

 

Tú eres el milagro más grande del mundo”.

 

 

“El camino puede ser difícil, pero con tu a

jueves, 6 de agosto de 2026


Desde la llegada de Gustavo Petro a la presidencia se sintió el terrorismo psicológico; los colombianos vivimos momentos de confusión e incertidumbre porque Colombia podría ser una segunda Venezuela, pero gracias a Dios, a los que votaron por De las Priella y no a Cepeda, hoy pienso que jamás estaremos en igualdad con el país vecino. 

Mañana, como dijo Santos Calderón, cesó la horrible noche” con la salida de Gustavo Petro del poder ejecutivo; pero cuidado, sus ideas y semillas revolucionarias quedaron plantadas en el congreso y en todo el país, tema que debe impulsarnos desde ya a no permitir que en cuatro años se consolide ese virus mal llamado progresismo, comunismo y revolución ideológica petrista bajo el manto del Pacto Histórico. 

Gracias a Gustavo Petro, ya casi expresidente de Colombia, elección popular equívoca como muchas otras, nos debe dejar algunas lecciones aprendidas. 

Nunca vimos un presidente humano, pero sí un político aprovechado, estratega para confundir al pueblo bajo el viejo adagio “confunde y reinarás”, que viene del “divide y reinarás”, una estrategia clara para lograr sus propósitos con el M19 bajo el símbolo utilizado de la bandera de “patria o muerte”.

¿Alguna vez lo vieron uniendo al país? lo vimos amenazante todo el tiempo, con los indígenas, la primera línea, con campesinos y hasta con los bandidos sacados de la cárcel, además de guerrilleros; parece que también fueron idiotas útiles a su servicio. 

No se les olvide su mayor acto revolucionario internacional en Nueva York con megáfono en mano gritando y vociferando: “Militares, no obedezcan a su presidente”.   

Se volvió a ver al hombre envuelto en el escándalo de corrupción de los carros de basura como alcalde mayor de Bogotá, pero ahora con los carros tanque de agua de La Guajira,  corrupto desde su llegada con los topes electorales hasta la salida con la deuda de 7,5 del PIB, entre otros. 

Gracias a él, se podría concluir que a presidente en Colombia puede llegar cualquier payaso;  supuesto drogadicto y cacorro según las fotos de Panamá.

Petro fue y seguirá siendo un mentiroso: “En tres meses acabaré con el ELN”, se fue y el tema siguió igual; “la paz total”, una mentira más que evidente, “somos la Colombia humana que de humanos casi poco, pan y circo nada más, “será un gobierno de transparencia” y la última: “Los colombianos que viajaron al mundial votaron 7 veces”, no alcanzaría el papel para publicar todas las de los cuatro años. 

Hizo y deshizo, pasará a la historia, pero lo más delicado fue utilizar la espada de Bolívar que se robó el M19 para burlarse de la nación, pisoteó el honor de los militares y policías hijos de la misma nación, los sentenció con un recorte presupuestal, nombró al peor referente, Iván Velázquez, Ministro de Defensa, a exguerrilleros del M19 en cargos de inteligencia y seguridad para supuestamente cuidar a la misma nación y fue indolente con los asesinatos de los hombres a quienes “comandó, como comandante supremo”, además de brindarle poca atención a los secuestros masivos y toda la multicriminalidad que existió en su gobierno. ¿Eso no afectó al pueblo?

Gracias, guerrillero Gustavo, mejor referente negativo y antilíder para el país, no podrá haber.   

"El camino puede ser difícil, pero con su ayuda lo podemos lograr"

 

  

 

 

 

  


martes, 28 de julio de 2026


Buscando consolidar un acto público y social en la ciudad de Ibagué, Tolima, que involucra a los militares y policías en retiro reconocidos como veteranos y reservistas bajo el concepto de “los premios VetRes, vida y obra después del uniforme”, primera versión año 2024 y segunda versión año 2025. 

La Corporación de Veteranos y Reservistas (VetRes) invita a todos los veteranos y reservistas de Colombia, dentro y fuera del país, a participar de la tercera versión del concurso en cualquiera de las siguientes 20 categorías: 

01.    Categoría, Escritores de libros. 

02.    Categoría, columnista de opinión.

03.    Categoría, Influencer.

04.    Categoría, Organizaciones. (Asociaciones, fundaciones y cooperativas)

05.    Categoría, Deportista.

06.    Categoría, Resiliencia postconflicto.

07.    Categoría, Viudas o viudos.

08.    Categoría, Empresario.

09.    Categoría, Emprendedor.

10.    Categoría, Labor Social y Comunitaria.

11.    Categoría, Salud y sanidad.

12.    Categoría, Esfuerzo sociopolítico.

13.    Categoría, Artistas.

14.    Categoría, Medios de comunicación. 

15.    Categoría, Homenaje póstumo.

16.    Categoría, Medio ambiente.

17.    Categoría, Liderazgo. 

18.    Categoría, Redes sociales.

19.    Categoría, Héroes.

20.    Categoría, labor internacional. 

Recordando que cualquier oficial, suboficial y soldado, sin distinción de fuerza o sexo, puede participar como veterano o reservista cumpliendo los siguientes requisitos, que deben ser enviados al Whatsapp del teléfono 3107778089 o 3186899268 por separado: 

1.         Certificar la calidad de veterano y reservista. (Foto de la certificación)

2.         Cédula de ciudadanía. (fotografía)

3.     Breve sustentación en dos hojas de su postulación en la categoría que se presente (formato     PDF).

4.         Tres fotografías: una de frente de la persona y dos que sustenten la postulación.

5.         Un video de un minuto sustentando la postulación.

6.         Llenar el formulario de inscripción. (google format)

 

El calendario para el concurso de este año está organizado de la siguiente manera: 

01.  28 de julio: Inicia difusión en redes sociales y publicidad informativa. (Comunicadora Nahima Gutiérrez y jefe de medios David Roa)

02.  01 de agosto: Inicia el proceso de inscripciones. Ayudan los cónsules nombrados por departamento.

03.  15 de septiembre, cierre de inscripciones. (Secretaria)

04.  16 de septiembre, revisión documentación junta directiva. (Cr. Carlos Martínez)

05.  17 de septiembre: notificación a los que aprobaron para participar. (Secretaria Junta Directiva)

06.  21 de septiembre, revisión del comité evaluador (psicóloga Jasmin Mezu).

07.  01 de octubre, notificación a concursante. (Secretaria)

08.  06 de octubre, inicio de votaciones virtuales (David Roa, jefe de medios)

09.  01 de noviembre, cierre de votaciones bajo asistencia de tres testigos (pendiente nombramiento).

10.  05 de noviembre: Publicación de aspectos logísticos para el evento. (Secretaria)

11.  20 de noviembre: noche de gala y premiación. 

Los cónsules de los departamentos nombrados a la fecha son: 

01.    Antioquia: Coronel Jairo Giraldo Delgado 3205926574.

02.    Atlántico: Coronel Juan Carlos Gómez 3112329615.

03.    Bogotá y Cundinamarca: Coronel Ernesto Pérez Zapata. 3112875131.

04.    Boyacá: Mayor Hugo Daniel Córdoba. 3212483367.

05.    Nariño: Mayor Eduardo Ortiz Tobón 3167589358.

06.    Tolima: Sargento primero Henry Londoño. 3125861206.

07.    Montería: Mayor Jaime Marrugo Díaz. 3007042414.

08.    Valle del Cauca: Señora Mireya de Aragón. 3105811382.

09.    Estados Unidos: Luz Pérez +1 7865499535.  

10. Guajira: Tc. Roberto de Jesús Castillo  3142956641.

11. Girardot: Int. Mariluz Gaitán 3505954966.

Bienvenidos a esta nueva oportunidad para reconocer todos los dones, fortalezas y habilidades de la única población sacrificada que sufre un cambio significativo al pasar de la actividad al retiro, pero que trabaja silenciosamente para construir la historia de este bello país bajo el lema. 

“El camino puede ser difícil, pero con su ayuda lo podemos lograr”. “Soy ciudadano”. 

TE INVITO a visitar la página oficial. https://corporacionvetres.com/premios-vetres/

 

 

 

 

  


miércoles, 22 de julio de 2026

Sin que nadie lo ordene o lo imponga, mediante decretos o resoluciones, las tradiciones vienen y se van al vaivén de las emociones de las personas, los pueblos o las ciudades.

Cambios sociales y de identidad se van observando durante las celebraciones patrias, como en la pasada fiesta nacional del 20 de julio en la ciudad de Ibagué, donde pocas banderas se colocaron en las viviendas o edificios, pero más camisetas de la selección Colombia se colocaron las personas que salieron a las calles a disfrutar del desfile militar que conmemoró tan relevante fecha.

Si bien el decreto ley 1967 de 1991 reglamenta el uso de los símbolos patrios para el 20 de julio, 7 de agosto, 12 de octubre y 11 de noviembre, además de la fiesta nacional del Sagrado Corazón de Jesús, también es cierto que antiguamente se criticaba o sancionaba a quien no colocara la bandera en su casa de forma visible; hoy deberíamos felicitar a los que sí la colocan y enaltecen significativo momento de la historia.


Por una distorsión de identidad patria, muchos colombianos en sus casas o en sus vehículos colocan la bandera de Colombia con el escudo en la mitad y un borde rojo, desconociendo que esa bandera es la identidad de un país en guerra y quienes la portan son los militares, toda vez que la bandera nacional de los colombianos es un tricolor solo donde la mitad es de color amarillo y la otra mitad azul y rojo, sin nada en su interior.

Comportamiento que se repite dentro y fuera del territorio cuando la Selección Colombia juega, acciones que poco a poco afectan la identidad de un país y normalizando un comportamiento inapropiado.

La Ley Emiliani (Ley 51 de 1983) trasladó los festivos para los días lunes con el ánimo de facilitar y beneficiar el mejor desarrollo de la vida laboral en Colombia, pero también nos recuerda la necesidad de utilizar parte de ese tiempo para honrar a quienes de una u otra manera hicieron posible los conceptos democráticos de “Ley y Orden” del escudo, la bandera y uno de los mejores himnos del mundo.

Lo bonito de estos cambios, es que antes se observaban unos desfiles muy militares, cerios y cerrados a la sociedad; y hoy se observa una cercanía, cariño e interacción entre la población y su fuerza pública que genera alegría y emoción ante los ojos de quienes entienden esta bonita interacción.  

Mientras entramos en conciencia y se retoma la educación sobre los símbolos patrios, pienso que seguiremos viendo “menos banderas y más camisetas” en las fechas importantes para la nación. 

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr”.

 

 


martes, 14 de julio de 2026


¡Nooooo! La guerra no ha vuelto porque llegó el presidente Abelardo De Las Priella “el Tigre” a la patria milagro; la guerra nunca se ha acabado. Hay quienes dicen que “la guerra es un negocio y por eso no se acaba”, hay quienes aseguran que “la guerra es nuestro estado natural” por ser tan violentos, y hay quienes expresan que “le tenemos miedo a la paz y no sabemos vivir en ella”.

Es posible que los anteriores comentarios tengan un poco de verdad, pero también de mentira, pero por lo pronto tengamos en cuenta algunas realidades.

Colombia vive en una violencia continua desde muchos años con raíces políticas entre los unos y los otros; para la muestra, un botón: “liberales contra conservadores”, guerra bipartidista (1946 y 1948); hoy podríamos decir “izquierda y derecha” y, si miramos más atrás, entre los españoles que supuestamente nos descubrieron y los indígenas en 1492, luego entre negros, blancos, mulatos, etc., etc., que dieron paso a las campañas libertadoras de la corona española que en Colombia terminaron en 1810.

El comunismo enquistado como un cáncer viene desde 1848 con el manifiesto ciudadano vigente todavía para motivar e inspirar a los ingenuos e incautos al interior de Colombia; conceptos como el socialismo del siglo XXI vienen desde 1996 y tomó su fuerza en 2005 por Chávez en Brasil; el progresismo nacido en España en el siglo XIX se fortaleció en los Estados Unidos entre 1920.

Colombia ha sufrido todas estas situaciones de la violencia con raíces políticas con el nacimiento de las FARC y el ELN en 1964, el EPL en 1967 y EL M19 en 1974. Todos estos grupos armados ilegales siguen de una u otra manera dándole problemas al país, unos desde la política y otros de manera terrorista, como el Clan del Golfo, fortalecido entre 2004 y 2006; el narcotráfico, desde la bonanza marimbera de 1970; el paramilitarismo, desde 1978; y, como si fuera poco, las disidencias de las FARC desde el 2016.

Ahora las ciudades se ven afectadas políticamente por el conocido Pacto Histórico, creado como coalición en 2011 y partido político en 2025, con todas sus vertientes políticas e ideológicas, además de la acción que ejerce FECODE, nacida en 1959, entre otros actores como la delincuente primera línea que surgió en 2019 y todo tipo de delitos urbanos.

Si bien la paz “es un derecho y deber de obligatorio cumplimiento” (art. 22 CPN) y una de las responsabilidades del presidente, también es cierto que el primer mandatario puede utilizar todas las herramientas que recibe para tal fin, llámese negociación, sometimiento o enfrentamiento con la fuerza legítima del Estado.

De Las Priella, recibirá el 7 de agosto las mismas facultades constitucionales que Gustavo Petro recibió hace cuatro años, otorgadas por el constituyente primario mediante el voto popular, resultado avalado por el Consejo Nacional Electoral, además de los observadores internacionales, y será él quien tome las decisiones con relación al tema, acompañado de la ley y su gabinete de gobierno.

Bajo estos criterios, porque Iván Cepeda expresó que “con la llegada de Abelardo podría volver la guerra”, a Colombia no vuelve la guerra; de hecho, vive el “conflicto armado sin carácter internacional más antiguo del mundo” después de las guerras mundiales y posiblemente no llegará la paz por la multicriminalidad que vive todos los días bajo la indiferencia y a la vez participación de los colombianos, toda vez que la paz es responsabilidad de todos.

Eso sí, recordemos que cuando Uribe llegó a la presidencia, propuso la política de seguridad democrática porque decían que éramos un “estado fallido o país inviable” por toda la violencia que secuestraba al país; sencillamente, así también deja Gustavo Petro a Colombia bajo el concepto de la “paz total”, entonces, ¿volvió la guerra? ¿El paramilitarismo? Eso parece pura patada de ahogado de Petro y Cepeda. 

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr”.

  


martes, 30 de junio de 2026


La mejor manera de honrar a los compañeros que partieron de primero como grupo aposentador en el cielo es recordando quiénes fueron, en qué año murieron, cómo murieron y dónde están enterrados.

Hombres que ingresaron a la Escuela Militar de Cadetes en Bogotá el 23 de enero del año 1986 e hicieron parte del puñado de jóvenes bachilleres de Colombia que tomaron la honrosa decisión de ser militares en la República de Colombia.

Ellos, que imaginariamente siguen haciendo parte de nuestras compañías Girardot, Santander y Ricaurte; los mismos que, sin conocerse, compartieron alegrías y tristezas, emociones y expectativas, llantos y sonrisas en las aulas, los alojamientos, el comedor, la plaza de armas y el campo de paradas donde se llenaban de orgullo luciendo y portando las insignias del Ejército Nacional de Colombia.

Sus pasos por la tierra serán recordados por el legado que dejaron al caminar por la vida. Algunos en sus batallas, por las nuevas familias que construyeron, por los grados alcanzados, sus cargos, por la dedicación y servicio a las buenas causas o simplemente por el correcto respeto a vivir.

Así como un día juramos defender una bandera, hoy los compañeros que quedamos en vida y hasta que muera el último del curso, juramos ante Dios nunca olvidarlos. Gracias infinitas, respetados amigos.

Como dice la vieja canción Scout: “No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós; muy pronto junto al fuego nos reunirá el Señor”. Descansen en paz, cumplan su loable papel de aposentadores y esperemos con los brazos abiertos al lado del Señor.

Son ellos:

      1.      (1986) Cadete Jorge Emiro Fierro Castro.
2.      (1986) Cadete Marco Aurelio Daza Téllez.
3.      (1988) Subteniente. Milton Alonso Beltrán Soto. Infantería.
4.      (1988) Marcos Saúl Rodríguez Rodríguez. Ingeniero.
5.      (1989) Subteniente. Andrés Omar Hassan Rey. Caballería.
6.      (1991) Eduardo Figueroa Carrascal. Infantería.
7.      (1991) Subteniente. Jairo Enrique Vergel Pinto. Infantería.
8.      (1992) Teniente. Edgar Osvaldo Jaimes Yañez. Artillería.
9.      (1992) Cornelio Gómez Camargo. Artillería.
10.   (1994) Capitán. John Fernando Riveros Lancheros. Infantería.
11.   (1994) Teniente. Luis Ángel Navarro Ferrero. Artillería.
12.   (1994) Juan Carlos Otero Mantilla. Infantería.
13.   (2002) Mayor. Juan Carlos Vargas Bernal. Caballería y Aviación.
14.   (2002) Mayor. Robinson Daniel Ruiz Garzón. Ingeniero.
15.   (2017) Capitán. Germán Darío Otálora Amaya. Caballería.
16.   (2020) Coronel. Fredy Osvaldo González Castro. Comunicaciones.
17.   (2021) Teniente Coronel. Juan Manuel Guaquez Calderón. Infantería.
18.   (2021) Teniente Coronel. Isnardo Polanía Delgadillo. Infantería.
19.   (2021) Coronel. José Ángel Pírela Cabrera. Infantería.
20.   (2022) Teniente Coronel. Wilson Javier Castro Pinto. Infantería.
21.   (2022) Teniente Coronel. Elvis Fabián Restrepo Sarria. Artillería.
22.   (2023) Capitán. Dagoberto Graffe Franco. Ingeniero.
23.   (2024) Teniente Coronel. Fernando Sandoval Zamora. Infantería.
24.   (2026) Mayor General. Javier Alberto Ayala Amaya. Logística.
25.   (2026) Capitán. Jorge Serrano Torres. Caballería.
26.   (2026) Coronel. Luis Leonardo Salcedo Sierra. Caballería.
 
27.   Mayor (Infantería) Gustavo Alberto Pérez Lozano.
28.   (Infantería) Hugo Armando Aguilar Bautista.
29.   (Infantería) Uriel Ricardo Sánchez Segura.
30.   (Infantería) William Castro López.
31.   (Infantería) Mario Alberto Sotomayor Uribe.
32.   (Infantería) Jesús David Buitrago Quintero.
33.   (Infantería) Iván Ovidio Díaz Jojoa.
34.   (Infantería) José Edilberto Cortes Valero.
35.   (Infantería) John Jairo González Montes.
36.   Subteniente (caballería) Jesús Alberto Delgado Sandoval.
37.   Subteniente (Caballería) Luis Armando Solano Sánchez.
38.   Subteniente (Caballería) Ciro German Rojas Morales.
39.   Subteniente (Caballería) Yofrei Rojas Silva.
40.   (Caballería) José David Velázquez González.
41.   Subteniente (Artillería) Néstor German Siachoque Jarro.
42.   Subteniente (Artillería)  Hulver Mauricio Balaguera Cuevas.
43.   Teniente (Artillería) Diego Ernesto Guevara Casallims.
44.   Capitán (Artillería)  Gastón Sánchez Orbregozo.
45.   Capitán. Ingeniero Alvalain Chavarro Ramírez.
46.   (Ingeniero) Helver León Rodríguez.
47.    (Ingeniero) Miguel Robayo Nieto.
48.    (Ingeniero) Camilo German Ibarra Cárdenas.
49.   Mayor (infantería) Víctor Alfonso Niño Ulloa. 
50.   Coronel (infantería) Juan Carlos Forero Briseño.

 

Recordamos con respeto a los compañeros desaparecidos Tomás Emilio Cruz Amaya de Artillería y Cortez Valero de Infantería. 

Los compañeros vivos del curso 450 años de la Fundación de Santafé de Bogotá mantienen un luto permanente. Esta es una muestra de solidaridad hacia las familias, amigos y conocidos de quienes un día partieron como grupo aposentador en el cielo. Paz en su tumba, honor y gloria al soldado de Colombia. 

“Memento morí”: Recuerda que morirás.



En agradecimiento

Virgen de la Milgrosa -
Cerro El Cundí
(Santa Marta - Colombia)

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