martes, 28 de julio de 2026


Buscando consolidar un acto público y social en la ciudad de Ibagué, Tolima, que involucra a los militares y policías en retiro reconocidos como veteranos y reservistas bajo el concepto de “los premios VetRes, vida y obra después del uniforme”, primera versión año 2024 y segunda versión año 2025. 

La Corporación de Veteranos y Reservistas (VetRes) invita a todos los veteranos y reservistas de Colombia, dentro y fuera del país, a participar de la tercera versión del concurso en cualquiera de las siguientes 20 categorías: 

01.    Categoría, Escritores de libros. 

02.    Categoría, columnista de opinión.

03.    Categoría, Influencer.

04.    Categoría, Organizaciones. (Asociaciones, fundaciones y cooperativas)

05.    Categoría, Deportista.

06.    Categoría, Resiliencia postconflicto.

07.    Categoría, Viudas o viudos.

08.    Categoría, Empresario.

09.    Categoría, Emprendedor.

10.    Categoría, Labor Social y Comunitaria.

11.    Categoría, Salud y sanidad.

12.    Categoría, Esfuerzo sociopolítico.

13.    Categoría, Artistas.

14.    Categoría, Medios de comunicación. 

15.    Categoría, Homenaje póstumo.

16.    Categoría, Medio ambiente.

17.    Categoría, Liderazgo. 

18.    Categoría, Redes sociales.

19.    Categoría, Héroes.

20.    Categoría, labor internacional. 

Recordando que cualquier oficial, suboficial y soldado, sin distinción de fuerza o sexo, puede participar como veterano o reservista cumpliendo los siguientes requisitos, que deben ser enviados al teléfono 3107778089 por separado: 

1.         Certificar la calidad de veterano y reservista. (Foto de la certificación)

2.         Cédula de ciudadanía. (fotografía)

3.     Breve sustentación en dos hojas de su postulación en la categoría que se presente (formato     PDF).

4.         Tres fotografías: una de frente de la persona y dos que sustenten la postulación.

5.         Un video de un minuto sustentando la postulación.

6.         Llenar el formulario de inscripción. (google format)

 

El calendario para el concurso de este año está organizado de la siguiente manera: 

01.  28 de julio: Inicia difusión en redes sociales y publicidad informativa. (Comunicadora Nahima Gutiérrez y jefe de medios David Roa)

02.  01 de agosto: Inicia el proceso de inscripciones. Ayudan los cónsules nombrados por departamento.

03.  15 de septiembre, cierre de inscripciones. (Secretaria)

04.  16 de septiembre, revisión documentación junta directiva. (Cr. Carlos Martínez)

05.  17 de septiembre: notificación a los que aprobaron para participar. (Secretaria Junta Directiva)

06.  21 de septiembre, revisión del comité evaluador (psicóloga Jasmin Mezu).

07.  01 de octubre, notificación a concursante. (Secretaria)

08.  06 de octubre, inicio de votaciones virtuales (David Roa, jefe de medios)

09.  01 de noviembre, cierre de votaciones bajo asistencia de tres testigos (pendiente nombramiento).

10.  05 de noviembre: Publicación de aspectos logísticos para el evento. (Secretaria)

11.  20 de noviembre: noche de gala y premiación. 

Los cónsules de los departamentos nombrados a la fecha son: 

01.    Antioquia: Coronel Jairo Giraldo Delgado 3205926574.

02.    Atlántico: Coronel Juan Carlos Gómez 3112329615.

03.    Bogotá y Cundinamarca: Coronel Ernesto Pérez Zapata. 3112875131.

04.    Boyacá: Mayor Hugo Daniel Córdoba. 3212483367.

05.    Nariño: Mayor Eduardo Ortiz Tobón 3167589358.

06.    Tolima: Sargento primero Henry Londoño. 3125861206.

07.    Montería: Mayor Jaime Marrugo Díaz. 3007042414.

08.    Valle del Cauca: Señora Mireya de Aragón. 3105811382.

09.    Estados Unidos: Luz Pérez +1 7865499535.  

10. Guajira: Tc. Roberto de Jesús Castillo  3142956641

Bienvenidos a esta nueva oportunidad para reconocer todos los dones, fortalezas y habilidades de la única población sacrificada que sufre un cambio significativo al pasar de la actividad al retiro, pero que trabaja silenciosamente para construir la historia de este bello país bajo el lema. 

“El camino puede ser difícil, pero con su ayuda lo podemos lograr”. “Soy ciudadano”. 

TE INVITO a visitar la página oficial. https://corporacionvetres.com/premios-vetres/

 

 

 

 

  


miércoles, 22 de julio de 2026

Sin que nadie lo ordene o lo imponga, mediante decretos o resoluciones, las tradiciones vienen y se van al vaivén de las emociones de las personas, los pueblos o las ciudades.

Cambios sociales y de identidad se van observando durante las celebraciones patrias, como en la pasada fiesta nacional del 20 de julio en la ciudad de Ibagué, donde pocas banderas se colocaron en las viviendas o edificios, pero más camisetas de la selección Colombia se colocaron las personas que salieron a las calles a disfrutar del desfile militar que conmemoró tan relevante fecha.

Si bien el decreto ley 1967 de 1991 reglamenta el uso de los símbolos patrios para el 20 de julio, 7 de agosto, 12 de octubre y 11 de noviembre, además de la fiesta nacional del Sagrado Corazón de Jesús, también es cierto que antiguamente se criticaba o sancionaba a quien no colocara la bandera en su casa de forma visible; hoy deberíamos felicitar a los que sí la colocan y enaltecen significativo momento de la historia.


Por una distorsión de identidad patria, muchos colombianos en sus casas o en sus vehículos colocan la bandera de Colombia con el escudo en la mitad y un borde rojo, desconociendo que esa bandera es la identidad de un país en guerra y quienes la portan son los militares, toda vez que la bandera nacional de los colombianos es un tricolor solo donde la mitad es de color amarillo y la otra mitad azul y rojo, sin nada en su interior.

Comportamiento que se repite dentro y fuera del territorio cuando la Selección Colombia juega, acciones que poco a poco afectan la identidad de un país y normalizando un comportamiento inapropiado.

La Ley Emiliani (Ley 51 de 1983) trasladó los festivos para los días lunes con el ánimo de facilitar y beneficiar el mejor desarrollo de la vida laboral en Colombia, pero también nos recuerda la necesidad de utilizar parte de ese tiempo para honrar a quienes de una u otra manera hicieron posible los conceptos democráticos de “Ley y Orden” del escudo, la bandera y uno de los mejores himnos del mundo.

Lo bonito de estos cambios, es que antes se observaban unos desfiles muy militares, cerios y cerrados a la sociedad; y hoy se observa una cercanía, cariño e interacción entre la población y su fuerza pública que genera alegría y emoción ante los ojos de quienes entienden esta bonita interacción.  

Mientras entramos en conciencia y se retoma la educación sobre los símbolos patrios, pienso que seguiremos viendo “menos banderas y más camisetas” en las fechas importantes para la nación. 

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr”.

 

 


martes, 14 de julio de 2026


¡Nooooo! La guerra no ha vuelto porque llegó el presidente Abelardo De Las Priella “el Tigre” a la patria milagro; la guerra nunca se ha acabado. Hay quienes dicen que “la guerra es un negocio y por eso no se acaba”, hay quienes aseguran que “la guerra es nuestro estado natural” por ser tan violentos, y hay quienes expresan que “le tenemos miedo a la paz y no sabemos vivir en ella”.

Es posible que los anteriores comentarios tengan un poco de verdad, pero también de mentira, pero por lo pronto tengamos en cuenta algunas realidades.

Colombia vive en una violencia continua desde muchos años con raíces políticas entre los unos y los otros; para la muestra, un botón: “liberales contra conservadores”, guerra bipartidista (1946 y 1948); hoy podríamos decir “izquierda y derecha” y, si miramos más atrás, entre los españoles que supuestamente nos descubrieron y los indígenas en 1492, luego entre negros, blancos, mulatos, etc., etc., que dieron paso a las campañas libertadoras de la corona española que en Colombia terminaron en 1810.

El comunismo enquistado como un cáncer viene desde 1848 con el manifiesto ciudadano vigente todavía para motivar e inspirar a los ingenuos e incautos al interior de Colombia; conceptos como el socialismo del siglo XXI vienen desde 1996 y tomó su fuerza en 2005 por Chávez en Brasil; el progresismo nacido en España en el siglo XIX se fortaleció en los Estados Unidos entre 1920.

Colombia ha sufrido todas estas situaciones de la violencia con raíces políticas con el nacimiento de las FARC y el ELN en 1964, el EPL en 1967 y EL M19 en 1974. Todos estos grupos armados ilegales siguen de una u otra manera dándole problemas al país, unos desde la política y otros de manera terrorista, como el Clan del Golfo, fortalecido entre 2004 y 2006; el narcotráfico, desde la bonanza marimbera de 1970; el paramilitarismo, desde 1978; y, como si fuera poco, las disidencias de las FARC desde el 2016.

Ahora las ciudades se ven afectadas políticamente por el conocido Pacto Histórico, creado como coalición en 2011 y partido político en 2025, con todas sus vertientes políticas e ideológicas, además de la acción que ejerce FECODE, nacida en 1959, entre otros actores como la delincuente primera línea que surgió en 2019 y todo tipo de delitos urbanos.

Si bien la paz “es un derecho y deber de obligatorio cumplimiento” (art. 22 CPN) y una de las responsabilidades del presidente, también es cierto que el primer mandatario puede utilizar todas las herramientas que recibe para tal fin, llámese negociación, sometimiento o enfrentamiento con la fuerza legítima del Estado.

De Las Priella, recibirá el 7 de agosto las mismas facultades constitucionales que Gustavo Petro recibió hace cuatro años, otorgadas por el constituyente primario mediante el voto popular, resultado avalado por el Consejo Nacional Electoral, además de los observadores internacionales, y será él quien tome las decisiones con relación al tema, acompañado de la ley y su gabinete de gobierno.

Bajo estos criterios, porque Iván Cepeda expresó que “con la llegada de Abelardo podría volver la guerra”, a Colombia no vuelve la guerra; de hecho, vive el “conflicto armado sin carácter internacional más antiguo del mundo” después de las guerras mundiales y posiblemente no llegará la paz por la multicriminalidad que vive todos los días bajo la indiferencia y a la vez participación de los colombianos, toda vez que la paz es responsabilidad de todos.

Eso sí, recordemos que cuando Uribe llegó a la presidencia, propuso la política de seguridad democrática porque decían que éramos un “estado fallido o país inviable” por toda la violencia que secuestraba al país; sencillamente, así también deja Gustavo Petro a Colombia bajo el concepto de la “paz total”, entonces, ¿volvió la guerra? ¿El paramilitarismo? Eso parece pura patada de ahogado de Petro y Cepeda. 

“El camino puede ser difícil, pero con tu ayuda lo podemos lograr”.

  


martes, 30 de junio de 2026


La mejor manera de honrar a los compañeros que partieron de primero como grupo aposentador en el cielo es recordando quiénes fueron, en qué año murieron, cómo murieron y dónde están enterrados.

Hombres que ingresaron a la Escuela Militar de Cadetes en Bogotá el 23 de enero del año 1986 e hicieron parte del puñado de jóvenes bachilleres de Colombia que tomaron la honrosa decisión de ser militares en la República de Colombia.

Ellos, que imaginariamente siguen haciendo parte de nuestras compañías Girardot, Santander y Ricaurte; los mismos que, sin conocerse, compartieron alegrías y tristezas, emociones y expectativas, llantos y sonrisas en las aulas, los alojamientos, el comedor, la plaza de armas y el campo de paradas donde se llenaban de orgullo luciendo y portando las insignias del Ejército Nacional de Colombia.

Sus pasos por la tierra serán recordados por el legado que dejaron al caminar por la vida. Algunos en sus batallas, por las nuevas familias que construyeron, por los grados alcanzados, sus cargos, por la dedicación y servicio a las buenas causas o simplemente por el correcto respeto a vivir.

Así como un día juramos defender una bandera, hoy los compañeros que quedamos en vida y hasta que muera el último del curso, juramos ante Dios nunca olvidarlos. Gracias infinitas, respetados amigos.

Como dice la vieja canción Scout: “No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós; muy pronto junto al fuego nos reunirá el Señor”. Descansen en paz, cumplan su loable papel de aposentadores y esperemos con los brazos abiertos al lado del Señor.

Son ellos:

      1.      (1986) Cadete Jorge Emiro Fierro Castro.
2.      (1986) Cadete Marco Aurelio Daza Téllez.
3.      (1988) Subteniente. Milton Alonso Beltrán Soto. Infantería.
4.      (1988) Marcos Saúl Rodríguez Rodríguez. Ingeniero.
5.      (1989) Subteniente. Andrés Omar Hassan Rey. Caballería.
6.      (1991) Eduardo Figueroa Carrascal. Infantería.
7.      (1991) Subteniente. Jairo Enrique Vergel Pinto. Infantería.
8.      (1992) Teniente. Edgar Osvaldo Jaimes Yañez. Artillería.
9.      (1992) Cornelio Gómez Camargo. Artillería.
10.   (1994) Capitán. John Fernando Riveros Lancheros. Infantería.
11.   (1994) Teniente. Luis Ángel Navarro Ferrero. Artillería.
12.   (1994) Juan Carlos Otero Mantilla. Infantería.
13.   (2002) Mayor. Juan Carlos Vargas Bernal. Caballería y Aviación.
14.   (2002) Mayor. Robinson Daniel Ruiz Garzón. Ingeniero.
15.   (2017) Capitán. Germán Darío Otálora Amaya. Caballería.
16.   (2020) Coronel. Fredy Osvaldo González Castro. Comunicaciones.
17.   (2021) Teniente Coronel. Juan Manuel Guaquez Calderón. Infantería.
18.   (2021) Teniente Coronel. Isnardo Polanía Delgadillo. Infantería.
19.   (2021) Coronel. José Ángel Pírela Cabrera. Infantería.
20.   (2022) Teniente Coronel. Wilson Javier Castro Pinto. Infantería.
21.   (2022) Teniente Coronel. Elvis Fabián Restrepo Sarria. Artillería.
22.   (2023) Capitán. Dagoberto Graffe Franco. Ingeniero.
23.   (2024) Teniente Coronel. Fernando Sandoval Zamora. Infantería.
24.   (2026) Mayor General. Javier Alberto Ayala Amaya. Logística.
25.   (2026) Capitán. Jorge Serrano Torres. Caballería.
26.   (2026) Coronel. Luis Leonardo Salcedo Sierra. Caballería.
 
27.   Mayor (Infantería) Gustavo Alberto Pérez Lozano.
28.   (Infantería) Hugo Armando Aguilar Bautista.
29.   (Infantería) Uriel Ricardo Sánchez Segura.
30.   (Infantería) William Castro López.
31.   (Infantería) Mario Alberto Sotomayor Uribe.
32.   (Infantería) Jesús David Buitrago Quintero.
33.   (Infantería) Iván Ovidio Díaz Jojoa.
34.   (Infantería) José Edilberto Cortes Valero.
35.   (Infantería) John Jairo González Montes.
36.   Subteniente (caballería) Jesús Alberto Delgado Sandoval.
37.   Subteniente (Caballería) Luis Armando Solano Sánchez.
38.   Subteniente (Caballería) Ciro German Rojas Morales.
39.   Subteniente (Caballería) Yofrei Rojas Silva.
40.   (Caballería) José David Velázquez González.
41.   Subteniente (Artillería) Néstor German Siachoque Jarro.
42.   Subteniente (Artillería)  Hulver Mauricio Balaguera Cuevas.
43.   Teniente (Artillería) Diego Ernesto Guevara Casallims.
44.   Capitán (Artillería)  Gastón Sánchez Orbregozo.
45.   Capitán. Ingeniero Alvalain Chavarro Ramírez.
46.   (Ingeniero) Helver León Rodríguez.
47.    (Ingeniero) Miguel Robayo Nieto.
48.    (Ingeniero) Camilo German Ibarra Cárdenas.
49.   Mayor (infantería) Víctor Alfonso Niño Ulloa. 
50.   Coronel (infantería) Juan Carlos Forero Briseño.

 

Recordamos con respeto a los compañeros desaparecidos Tomás Emilio Cruz Amaya de Artillería y Cortez Valero de Infantería. 

Los compañeros vivos del curso 450 años de la Fundación de Santafé de Bogotá mantienen un luto permanente. Esta es una muestra de solidaridad hacia las familias, amigos y conocidos de quienes un día partieron como grupo aposentador en el cielo. Paz en su tumba, honor y gloria al soldado de Colombia. 

“Memento morí”: Recuerda que morirás.




Al observar la película de Netflix "El presidente de la gente", en la que usted tuvo una participación especial, analicé los comentarios positivos y negativos que surgieron tras su victoria en la segunda vuelta electoral del 21 de junio, mediante la cual la democracia participativa lo eligió como nuevo Presidente de los colombianos.

Permítame expresarle algunas consideraciones sobre la realidad sociopolítica del país que, respetuosamente, podrían ser de utilidad para los lineamientos y directrices que orientarán su gobierno.

Desde el inicio de su mandato y hasta su culminación, procure no dejar abierta la puerta al retorno del denominado comunismo del siglo XXI, al terrorismo, a interpretaciones equivocadas del socialismo y del progresismo, ni al fortalecimiento de quienes, después de haber delinquido, pretendan nuevamente ocupar los más altos cargos del Estado.

Antes de adoptar cualquier decisión, tanto usted como su gabinete deberían considerar cuidadosamente sus consecuencias, especialmente cuando estas afecten al pueblo colombiano. Recuerde la frase escrita en la Universidad de Harvard: "Duros con el problema y suaves con las personas", naturalmente con quienes obran dentro de la legalidad.

Colombia necesita un gobernante que sea guía, líder, gerente, protector y, sobre todo, un ser humano capaz de comprender las dificultades que enfrentan quienes diariamente padecen la pobreza, la violencia, el maltrato, la injusticia y los permanentes atropellos derivados de la corrupción en sus múltiples manifestaciones.

La Presidencia de la República ha sido ocupada por mandatarios cuyas actuaciones han generado profundas divisiones y cuestionamientos en distintos momentos de nuestra historia. Aspiro a que usted sea recordado como el Presidente que marcó una verdadera diferencia desde su llegada a la Casa de Nariño, dejando como legado la transparencia, la justicia y el servicio al país.

Es indispensable escuchar a los gremios; sin embargo, le ruego no descuidar jamás la voz del verdadero pueblo: hombres y mujeres trabajadores, humildes y vulnerables que merecen una mirada humanista, sincera y cercana, así como un gobernante que honre su palabra.

Existen múltiples mecanismos para acercarse a la ciudadanía. Utilícelos todos, permitiendo que las necesidades de los colombianos traspasen los muros del Palacio Presidencial y del gabinete de gobierno. Al mismo tiempo, mantenga la prudencia frente a la denominada "malicia indígena" y a las prácticas de corrupción que, lamentablemente, también afectan a algunos sectores de la sociedad.

La violencia en Colombia se genera por múltiples causas, entre ellas las deficiencias en la educación, la desinformación, la pérdida del respeto por la vida, el debilitamiento de los principios y valores, la falta de oportunidades laborales dignas y la elevada corrupción. Promueva una verdadera articulación entre las ramas Ejecutiva, Legislativa y Judicial para conducir al país hacia un camino de mayor seguridad, estabilidad y desarrollo.

La inseguridad, alimentada por el narcotráfico y por los grupos armados ilegales, continúa siendo uno de los principales factores de desestabilización del orden constitucional y de la convivencia ciudadana. El adecuado liderazgo de la Fuerza Pública, unido al reconocimiento de los reservistas y veteranos de la patria, constituye una responsabilidad que seguramente ya forma parte de sus prioridades.

No obstante, considero necesaria una visión más profunda sobre la misión institucional de nuestras Fuerzas Militares y de Policía. Es fundamental fortalecer su respaldo jurídico, su autoridad operacional y el ejercicio del mando y control, tanto frente a las amenazas externas como a los desafíos internos, propios de quien ejerce la condición de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

La Fuerza Pública, como pilar de la democracia, debe recuperar plenamente la confianza ciudadana y convertirse nuevamente en ejemplo de honestidad, honor y vocación de servicio para quienes portan las armas de la República en representación y defensa del pueblo colombiano, conforme a lo dispuesto en los artículos 217 y 218 de la Constitución Política.

Episodios tan dolorosos como los denominados falsos positivos, los casos de corrupción y otras actuaciones cuestionables deben quedar definitivamente en el pasado. Colombia necesita volver a confiar en hombres y mujeres íntegros, respetados y creíbles, tanto en el campo como en las ciudades. Alcanzar ese propósito exigirá liderazgo, voluntad política y acertados nombramientos en el sector defensa, responsabilidad que recae directamente sobre el Presidente de la República.

Colombia está cansada de observar cómo algunos dirigentes, partidos políticos y políticas públicas dejan tras de sí profundas huellas de corrupción. En mi opinión, el gobierno del presidente Gustavo Petro tampoco estuvo exento de cuestionamientos y controversias, lo que resultó especialmente decepcionante para quienes esperaban un cambio significativo. Considero que el país merece una oportunidad para recuperar la honradez, la ética y la confianza en el ejercicio de la política.

La salud, la economía, la educación, los servicios públicos, la movilidad, los sistemas masivos de transporte, las relaciones internacionales, la migración, el aprovechamiento de la tecnología, la protección del medio ambiente y el combate contra la minería ilegal son algunos de los grandes desafíos nacionales. Soy consciente de que un período presidencial de cuatro años difícilmente permitirá resolver todos estos problemas; sin embargo, si su gobierno logra orientar el rumbo correcto, estará construyendo un mejor futuro para Colombia.

Permítame acudir al campo de su mayor experiencia: la justicia. Un maestro de la Escuela Militar de Cadetes me enseñó que "la justicia consiste en darle a cada quien lo que merece". Considero que ese principio constituye uno de los pilares fundamentales para comenzar a corregir muchas de las dificultades que hoy enfrenta nuestro país y, hasta donde conozco, usted posee la formación necesaria para comprender su verdadero alcance.

Superar y reducir los efectos del terrorismo ejercido por organizaciones armadas ilegales, como el ELN, las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo, así como combatir el narcotráfico, los homicidios, el hurto en todas sus modalidades, el secuestro, la trata de personas, el sicariato, el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes y la extorsión, constituye una tarea urgente. Estos delitos continúan proyectando una imagen internacional preocupante y mantienen a millones de colombianos bajo una permanente sensación de inseguridad.

Lograr una reducción significativa de estos indicadores podría convertirse en uno de los principales legados positivos de su gobierno. Sin justicia no puede existir una paz verdadera; sin seguridad no habrá desarrollo, inversión ni progreso sostenible. En ocasiones pareciera que Colombia aún no ha aprendido a vivir en paz.

Si sus decisiones son acertadas y benefician al país, estoy convencido de que ciudadanos de izquierda, centro y derecha reconocerán y respaldarán las acciones que usted emprenda como Jefe del Estado, alejándose de la polarización reflejada en la película "El presidente de la gente".

Reciba mis sinceras felicitaciones para usted, su familia, los integrantes de su campaña y todos aquellos ciudadanos que, al igual que yo, decidieron depositar en usted un voto de confianza con la esperanza de construir un mejor país.

Le deseo abundantes bendiciones y muchos éxitos en el honroso cargo de Presidente de la República de Colombia.

Como decía mi abuelo:

"Adelante, cachorro; paso de vencedores."


"El camino puede ser difícil, pero con su ayuda lo podemos lograr"



lunes, 15 de junio de 2026

 

Como dirían los que asisten al carnaval de Barranquilla en Colombia, “quien lo vive es quien lo goza”; así fue la experiencia vivida en este mes de junio al realizar por primera vez el ya conocido peregrinaje mundial del Camino de Santiago de Compostela que se realiza en España en cualquier época del año.

El Camino Francés, del norte, el primitivo y el portugués, entre otros, son las rutas que inician los peregrinos de todas las edades y nacionalidades desde diversos puntos del planeta a pie, en bicicleta o a caballo, siguiendo la única dirección que los puede llevar a cumplir con el propósito de la ruta hacia la gran y majestuosa catedral en honor al Apóstol Santiago, precisamente ubicada en Santiago de Compostela, en el noreste de España, capital de la comunidad autónoma de Galicia, en la provincia de A Coruña.

Gente llorando, abrazándose, riendo, efusiva, saltando, posando para la fotografía, llamando por teléfono a sus familiares y amigos e incluso arrodillándose o tirándose al piso, además de orar, son, entre otras, las imágenes y sensaciones que se perciben en la Plaza del Obradoiro luego de un recorrido milimétricamente medido para llegar al punto cero y pedir la certificación del kilometraje realizado, además del título de peregrino mediante la Compostela.

¿Pero qué es lo más extraordinario de camino? Seguramente existen diversos conceptos sobre esta pregunta y variará si eres hombre o mujer, adulto o niño; lo cierto es que la experiencia es algo inimaginable para relatar por las mismas sensaciones que se viven durante el recorrido, como por ejemplo:

Último tramo de 128k

Caminar al lado de personas de diversos países y culturas del mundo manejando diferentes idiomas, pero a pesar de eso se expresan entre sí las palabras más conocidas de la ruta que los une: “buen camino”; observar las expresiones de quienes van solos, en grupos de amigos y una buena parte en familia, se va convirtiendo en un río de seres humanos avanzando en la medida de sus capacidades individuales día tras día hasta cumplir la meta, donde al terminar descubres que “el Camino de Santiago no es la meta, apenas es el inicio del viaje al interior de uno mismo”.

La vieira o “la concha del peregrino”, que portan en un sitio visible recordando ese utensilio utilizado por los antiguos peregrinos para tomar agua, y la credencial del peregrino, que se va llenando kilómetro tras kilómetro de sellos por donde van pasando como prueba legítima de la travesía, son los elementos que más se protegen para que, al final del esfuerzo, sean certificados y sellados por la oficina de acogida al peregrino de la catedral y así expedir la Compostela.

Por deporte o por religión, agradecimiento o petición, por amor o por perdón, sean los motivos que sean, el Camino de Santiago de Compostela es un reto para algunos y una satisfacción para otros; podría hacerse al inicio o también al término de sus días. Lo único cierto es que la historia del camino nos remonta precisamente al apóstol Santiago, conocido por ser parte del círculo íntimo de Jesús, evangelizador de Hispania (Europa), símbolo de la Reconquista y patrón de España. El hallazgo de sus restos en Galicia sirvió de inspiración mediante el peregrinaje a lo que hoy se conoce como Camino de Santiago.


Durante la trayectoria observé a una pareja de jóvenes con su niño en un coche enfrentando la ruta, personas en muletas y en silla de ruedas, una familia canadiense compuesta por padre y madre con cinco hijos pequeños con dos coches, una anciana muy activa de Canadá, chicas solas de Italia, un coreano joven y un señor solo de Puerto Rico, grupos de Brasil, México, Colombia, Suiza, Portugal, España, Estados Unidos, China, Ucrania, Italia, Portugal, Francia, Inglaterra, Alemania y Holanda, entre otros, todos siguiendo el camino portugués de 128 kilómetros, realizando jornadas más o menos de 21K diarios para cumplir el cometido de llegar a la meta.

Mi intención y esfuerzo en el camino fueron destinados al agradecimiento; dar gracias a Dios, a la Virgen de la Milagrosa; a mis familiares cercanos y lejanos; a los que me quieren y me odian; a todas las personas que durante estos 10 años, luego de mi retiro, de una u otra manera me han regalado momentos de felicidad, inspiración para generar nuevas acciones e iniciativas con propósito, construyendo día tras día una nueva oportunidad de vida, ayudándome, orientando, corrigiendo, siguiéndome, leyendo, apoyándome, aceptando como soy, con las virtudes y también los defectos, con mis alegrías, enojos y angustias, con el corazón y la razón unidos bajo las condiciones limitadas y variadas del ser y entregándome nuevamente a causas humanas para servir y ayudar. 

Gracias mil y mil gracias, no existe otra palabra más grande que pueda utilizar para manifestar mi sentir que mil y mil gracias a todos los que se han cruzado en mi camino en estos 10 años de vida.

Gracias, Camino de Santiago.


"El camino puede ser dificil, pero con su ayuda lo podemos lograr", "Soy Ciudadano"

 

 

 

 

 


lunes, 1 de junio de 2026

 

Misión imposible, así debería titularse el resultado de las pasadas elecciones a la presidencia de la Republica de Colombia que finalizó en su primera vuelta el pasado 31 de mayo del año 2026. 

La batalla preelectoral y electoral, llevó al país a considerar mas de 100 candidatos presidenciales, una serie sucesiva de actos terroristas en diferentes departamentos del país, una bomba atómica de información y desinformación en favor del uno y en contra del otro en las redes sociales, un gasto descomunal de las campañas que terminará pagando el presupuesto de la nación o para los que no entiendan “los colombianos” y una democracia posiblemente amenazada por las corrientes políticas que representan los candidatos y sus partidos.

la polarización generada por las corrientes de izquierda, centro y derecha, hacen que cada campaña busque como si fuera un trofeo repartirse al pueblo y de paso administrar su presupuesto; todo supuestamente bajo la intención de liderar al Estado  hacia un horizonte mejor.

Los colombianos repitieron la acostumbrada postura indiferente para asistir a las urnas,  toda vez que el 43 % del censo electoral casi veinte millones de ciudadanos  no salió a plasmar en las urnas su responsabilidad constitucional, dejando como siempre a merced de unos pocos el resultado.

Por su parte el mapa electoral, mostró la radiografía política nacional, el sentir violento que viven las regiones y como cosa curiosa, en los departamentos con mayor presencia de grupos armados ilegales como las FARC, el ELN, el narcotráfico o Clan del Golfo, fue donde ganó el candidato de la actual izquierda revolucionaria y comunista Iván Cepeda, dejando una huella mas que evidente del criterio popular.

Con la derecha o con la izquierda, los buenos o los malos, los ricos o los pobres, los del norte o los del sur… así se vive una contienda política lastimosamente en el país,  pisoteando o engañando al ciudadano para que voten por los unos o por los otros, muchas veces arreados como si fueran ganado de potrero en potero, todo por un voto.

Mas allá de la imaginación, Gustavo Petro como siempre haciendo sus artistadas o mas bien payasadas, cometiendo sus acostumbradas imprudencias publicas como presidente (haciendo lo que se le da la gana) demostrando lo que él es y seguirá siendo, ayer mostró públicamente su voto, acción no permitida de acuerdo al  sistema electoral de Colombia.

Algún día Colombia deberá modificar el sistema electoral participativo de candidatos para que no se repita los hechos de esta campaña, solo de las catorce candidaturas las encuestas electorales mostraban la tendencia de oportunidades hacia tres de ellos, De las Priella, Paloma y Cepeda; del resto no se registraba oportunidad alguna, sin embargo al cierre de las votaciones el diagnostico fue mas que evidente, no lograron su cometido, sin embargo el país que se desangra económicamente y logísticamente teniendo que respaldar campañas que desde sus inicios ya están derrotadas, ¿Entonces por que lo hacen? Sera Por la plata de la reposición de votos, Para su hoja de vida o solo por figurar en el contexto político nacional?

Es posible que el camino a la segunda vuelta esté lleno de sorpresas, mas de las que  estamos acostumbrados a ver, pero seria interesante contar con la oportunidad de ver a los dos candidatos ganadores Abelardo de Las Priella  que logró 10.361.499 votos e Iván Cepeda con 9.688.361, frente a frente de cara al país en un debate público donde socialicen la realidad de sus intenciones con el primer cargo del país.

Como dirían en la película de misión imposible “tu misión Colombia, es seleccionar un buen candidato para que lidere el país” si decides aceptarla, deberás salir a votar conscientemente el próximo 21 de junio, por que el que escojas, tendrá que ser el administrador de los recursos públicos, enfrentará el tema de la seguridad y de paso la paz para 53 millones de ciudadanos, tendrá que orientar por un cuatrienio los destinos del país y será la imagen publica internacional de todos.

Tendrá que garantizar la defensa de la constitución y la ley, el respeto por la institucionalidad, respetar la separación de poderes, mantener la economía, acabar el narcotráfico y los mas importante desterrar los grupos armados ilegales que tanto daño le hacen al país para regresarle la tranquilidad, eso si... Siendo honesto, como quien dice una misión imposible.



En agradecimiento

Virgen de la Milgrosa -
Cerro El Cundí
(Santa Marta - Colombia)

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