Misión imposible, así debería titularse el resultado de las pasadas elecciones a la presidencia de la Republica de Colombia que finalizó en su primera vuelta el pasado 31 de mayo del año 2026.
La batalla preelectoral y electoral, llevó al país a considerar mas de 100 candidatos presidenciales, una serie sucesiva de actos terroristas en diferentes departamentos del país, una bomba atómica de información y desinformación en favor del uno y en contra del otro en las redes sociales, un gasto descomunal de las campañas que terminará pagando el presupuesto de la nación o para los que no entiendan “los colombianos” y una democracia posiblemente amenazada por las corrientes políticas que representan los candidatos y sus partidos.
la polarización generada por las corrientes de izquierda, centro y derecha, hacen que cada campaña busque como si fuera un trofeo repartirse al pueblo y de paso administrar su presupuesto; todo supuestamente bajo la intención de liderar al Estado hacia un horizonte mejor.
Los colombianos repitieron la acostumbrada postura indiferente para asistir a las urnas, toda vez que el 43 % del censo electoral casi veinte millones de ciudadanos no salió a plasmar en las urnas su responsabilidad constitucional, dejando como siempre a merced de unos pocos el resultado.
Por su parte el mapa electoral, mostró la radiografía política nacional, el sentir violento que viven las regiones y como cosa curiosa, en los departamentos con mayor presencia de grupos armados ilegales como las FARC, el ELN, el narcotráfico o Clan del Golfo, fue donde ganó el candidato de la actual izquierda revolucionaria y comunista Iván Cepeda, dejando una huella mas que evidente del criterio popular.
Con la derecha o con la izquierda, los buenos o los malos, los ricos o los pobres, los del norte o los del sur… así se vive una contienda política lastimosamente en el país, pisoteando o engañando al ciudadano para que voten por los unos o por los otros, muchas veces arreados como si fueran ganado de potrero en potero, todo por un voto.
Mas allá de la imaginación, Gustavo Petro como siempre haciendo sus artistadas o mas bien payasadas, cometiendo sus acostumbradas imprudencias publicas como presidente (haciendo lo que se le da la gana) demostrando lo que él es y seguirá siendo, ayer mostró públicamente su voto, acción no permitida de acuerdo al sistema electoral de Colombia.
Algún día Colombia deberá modificar el sistema electoral participativo de candidatos para que no se repita los hechos de esta campaña, solo de las catorce candidaturas las encuestas electorales mostraban la tendencia de oportunidades hacia tres de ellos, De las Priella, Paloma y Cepeda; del resto no se registraba oportunidad alguna, sin embargo al cierre de las votaciones el diagnostico fue mas que evidente, no lograron su cometido, sin embargo el país que se desangra económicamente y logísticamente teniendo que respaldar campañas que desde sus inicios ya están derrotadas, ¿Entonces por que lo hacen? Sera Por la plata de la reposición de votos, Para su hoja de vida o solo por figurar en el contexto político nacional?
Es posible que el camino a la segunda vuelta esté lleno de sorpresas, mas de las que estamos acostumbrados a ver, pero seria interesante contar con la oportunidad de ver a los dos candidatos ganadores Abelardo de Las Priella que logró 10.361.499 votos e Iván Cepeda con 9.688.361, frente a frente de cara al país en un debate público donde socialicen la realidad de sus intenciones con el primer cargo del país.
Como dirían en la película de misión imposible “tu misión Colombia, es seleccionar un buen candidato para que lidere el país” si decides aceptarla, deberás salir a votar conscientemente el próximo 21 de junio, por que el que escojas, tendrá que ser el administrador de los recursos públicos, enfrentará el tema de la seguridad y de paso la paz para 53 millones de ciudadanos, tendrá que orientar por un cuatrienio los destinos del país y será la imagen publica internacional de todos.
Tendrá que garantizar la defensa de la constitución y la ley, el respeto por la institucionalidad, respetar la separación de poderes, mantener la economía, acabar el narcotráfico y los mas importante desterrar los grupos armados ilegales que tanto daño le hacen al país para regresarle la tranquilidad, eso si... Siendo honesto, como quien dice una misión imposible.















