En estos días históricos donde tanto se critica por las redes sociales, en parques, centros comerciales y demás escenarios públicos y privados comentarios sobre el gobierno de turno, el proceso de negociación con las farc y eln, las relaciones con Venezuela y Cuba, además de la situación económica que afecta la clase social baja y media.
Con alta admiración se observa que muchas personas al escuchar la palabra política entran en pánico o en repudio total sin comprender la responsabilidad de la palabra.
Política, según la real academia de la lengua esa palabra no existe, pero si político “arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados o actividad de quienes rigen o aspiran regir los asuntos públicos.
Política, de acuerdo al diccionario etimológico esa palabra viene del griego polis = ciudad, es un vocablo que se deriva de la politeia, así llamaban los griegos a la teoría de la polis (ciudad)
Política, actividad ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar objetivos, manera de ejercer poder, este término ganó popularidad en el siglo V AC cuando Aristóteles desarrolló su obra titulada “política”.
A pesar de lo anterior y con mayor contundencia, se debe comprender que en la introducción de la última carta magna reza “constitución política de 1991” que derogó la de 1986, en su artículo 40 dice “todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político” y en su artículo 2 “son fines del Estado servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar los principios, derechos y deberes” además de “facilitar las decisiones que afectan en la vida económica, política, administrativa y cultural de la nación”.
Si lo anterior es verdad, entonces no se comprende por qué si la democracia es el sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes es tema tan molesto para muchas personas.
Quiere decir, que los problemas políticos de los colombianos radican en tres situaciones, el primero que el pueblo se vende al mejor postor político sin analizar sus verdaderas intenciones y proyectos generando la corrupción, segundo a la gigantesca indiferencia para asumir la responsabilidad política de cada ciudadano para elegir a quienes lo gobernaran y por ultimo a una falta de cultura política que siempre los lleva al mismo camino, ser gobernados y patrocinar a los mismos de siempre. Definitivamente la política es el cucú de la ignorancia, porque en democracia quien no hace parte de la política, le hacen la política.
“El camino puede ser difícil pero con tu ayuda lo podemos lograr”



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